Acoso escolar, ¿Cómo ayudar a tu hijo?
El acoso escolar es un problema en todas las escuelas. Aunque los maestros y psicólogos hagan lo propio para mantener la calma y la armonía en el salón de clases, no todos los padres están dispuestos a colaborar. Los acosadores, también llamados “bullies”, puede hacer que algo que debería ser un momento de calma y felicidad como el recreo sea una pesadilla. Las consecuencias del acoso escolar son reales: dejan heridas emocionales profundas y, en casos extremos, lesiones graves o daño a la propiedad. Si tu hijo está siendo víctima de acoso o sospechas que puede estar atravesando esta situación, es momento de actuar para ayudarlo.
¿Qué es el acoso escolar?
En su sitio web, el Poder Judicial de la CDMX define el acoso escolar como una forma de violencia entre compañeros. En este acto participan uno o varios alumnos quienes molestan y agreden, de manera constante y repetida, a uno o varios compañeros. Estos últimos no pueden defenderse de forma efectiva y por lo regular se encuentran en una posición de desventaja o inferioridad.
Tipos de acoso escolar
El acoso escolar o bullying tiene diferentes caras. Es importante conocerlas para poderlas identificar
Físico
Es uno de los más comunes. Implica golpear, patear, empujar, arañar o cualquier tipo de agresión física hacia la víctima. Aquí también se puede incluir el robo o daño a las pertenencias del niño. Cuando se presenta un caso grave de este tipo de bullying, se presentan heridas, fracturas e incluso la muerte.
Verbal
Por desgracia, es el más común y tiene una consecuencia directa en la salud mental de la víctima. El o los abusadores hacen uso de palabras hirientes e insultos para causar daño. Dichas palabras pueden ser bromas, chistes o malas palabras, aunque también aquí se incluyen rumores, amenazar o poner apodos.
Psicológico
Cuando se presenta este abuso, los acosadores persiguen, chantajean, intimidan y amenazan a las víctimas. Tiene como objetivo dañar la autoestima, así como dejar en su mente la sensación de temor constante, lo que hace a la víctima sumisa ante sus atacantes. El daño psicológico generado puede volverse irreversible. Incluso, si se prolonga, puede llevar a abuso físico o sexual.
Sexual
Cuando se presenta este abuso, los acosadores persiguen, chantajean, intimidan y amenazan a las víctimas. Tiene como objetivo dañar la autoestima, así como dejar en su mente la sensación de temor constante, lo que hace a la víctima sumisa ante sus atacantes. El daño psicológico generado puede volverse irreversible. Incluso, si se prolonga, puede llevar a abuso físico o sexual.
Social
Se aísla a la víctima del resto. Suele comenzar como algo “inofensivo”, como un par de amigos que impiden que alguien más se acerque a ellos. Poco a poco, convencen a más compañeros para que también lo ignoren, hagan como si no existieran o no fueran importantes.
Ciberbullying o ciberacoso
El anonimato que brinda el internet es un arma de dos filos. En el caso del bullying, es capaz de causar mucho daño, ifundiendo fotografías, rumores o incluso creando memes para burlarse de una persona.
¿Cómo ayudar a tu hijo en caso de sufrir acoso? Si sospechas o estás seguro que tu hijo(a) es víctima de bullying, lo que más necesita en este momento es saber que cuenta contigo. Por esta razón, es importante reafirmar en ellos la confianza y abrirse al diálogo para que compartan contigo aquello que ocurre en la escuela. De este modo, se podrá intervenir a tiempo para detener el acoso escolar. Acércate a él o ella y pregúntale qué está pasando. No lo presiones, pues es una situación compleja en la cual se siente miedo y vergüenza por igual. Ten paciencia, mantén la calma y reafírmale que estás ahí para apoyarlo, para cuidar de él y que lo único que quieres hacer es ayudarlo. Además, te recomendamos
- Dile que no es culpable de nada.
- Refuerza su autoestima, ayudándole a reconocer sus capacidades y habilidades.
- Recuérdale que es muy valiente por haber pedido ayuda.
- Comunica la situación a la escuela, en especial con el docente a cargo del grupo.
- Dale la oportunidad de ampliar su grupo de amigos y amigas con actividades
- extraescolares.
- Recomienda que no responda a agresiones.
- Si se trata de ciberacoso, pídele que trate de guardar los mensajes como prueba.
Aún cuando el acoso no sea un problema en casa, es importante conversar sobre el tema para que tu hijo esté preparado si llegara a ocurrir.
¿Cómo se reconoce el acoso escolar?
Es normal, al igual que ocurre con los adultos, que algún amigo cercano o un familiar se ría de una situación o accidente. Por ejemplo: cuando un niño tropieza, tira la bebida que traía en la mano y cae de manera graciosa, y un amigo, primo o incluso alguno de los padres, lo recuerda y se ríe, haciendo al niño partícipe de ello. Es decir: se mofan de la situación, no de la persona. Esto también debe respetar ciertos límites: no ser invasivo y dejar que la conversación continúe, sin enfrascarse en ello. Esto a diferencia del acoso escolar, que tiene las siguientes características:
Existe la intervención de tres actores: víctimas, agresores y testigos. Los agresores presentan una conducta violenta o agresiva, la cual se repite de manera constante. Dichas agresiones persisten por un periodo largo. Las acciones de los agresores son intencionales, buscan provocar daño.
Consecuencias
El bullying puede causar daños físicos, sociales o emocionales en las víctimas. Los estudiantes que son blanco de los bullies no suelen defenderse. Su primera reacción es ignorar a los agresores, creyendo que así se detendrá el acoso. Tampoco les dice a sus padres la situación que están viviendo, ya sea por temor o por no saber explicar qué es lo que está pasando.
Hay ocasiones en que no lo comparten con los maestros porque temen que no les crean o piensen que están exagerando. Esto puede llevarlos a una situación de aislamiento, sumado al acoso escolar por sí mismo. Así, los niños pueden experimentar ansiedad, estrés y depresión en casos extremos.
¿Cómo saber que tu hijo es víctima de bullying?
Existen algunas señales que pueden ayudarte a saber si tu hijo es víctima de acoso escolar.
- Lo notas triste, incluso un tanto ausente. Es probable que se presente llanto.
- Baja autoestima.
- Dificultad para dormir y pesadillas constantes.
- Poco apetito, comienza a saltarse comidas.
- Observa moratones o arañazos de manera frecuente.
- Presenta dolores de cabeza y de estómago, consecuencia del estrés.
- Manifiesta no querer ir a la escuela, buscando excusas, simulando enfermedad e
- incluso llora, como parte de una crisis de ansiedad
¿Cómo prevenir el acoso escolar?
La prevención del acoso escolar es un trabajo que involucra a los directivos de la institución, maestros, alumnos y padres de familia. Las principales acciones preventivas son:
- Permanecer alerta ante situaciones de violencia. Para ello, es importante evitar ese pensamiento de que “son niños y no actúan con malicia”.
- Promover desde casa los límites, tanto en actitudes como en lo que respecta al espacio corporal.
- Mantener un diálogo abierto, basado en la confianza.
- Hablar del tema en casa y discutir estrategias de autocuidado y protección.
Recuerda que tu hijo confía en ti. Bríndale la seguridad que necesita para superar esta situación y acompáñalo para recibir apoyo terapéutico.